Ficha del autor: Federico García Lorca

¡Hola, queeruñxs! Volvemos tras éxtasis carnavalero con la lectura de Poeta en Nueva York, obra poética de Federico García Lorca. No queremos que quedéis abrumadxs con datos históricos sobre el autor -que podéis leer en la Wikipedia-, así que os traemos lo más contemporáneo sobre una de las figuras más relevantes de la poesía española y de las letras LGTB.

Si de todas maneras os apetece echar un vistazo a datos biográficos y bibliográficos, os recomendamos este carrusel de imágenes y comentarios publicado en El País con lo más destacado de su trayectoria. Nosotrxs nos lanzaremos a los análisis de la impronta homosexual de Lorca y lo relacionado con su asesinato por el frente franquista.

Ian Gibson y sus retratos del Lorca gay

Tenemos dos libros a nuestra disposición en las Bibliotecas Municipales de A Coruña para ver con detalle la huella homosexual en el contexto sociocultural de Federico, ambos firmados por el gran historiador lorquiano Ian Gibson: Lorca-Dalí : el amor que no pudo ser, en el que se recogen las cartas entre el pintor y el poeta, y Lorca y el mundo gay, en el que el autor explica la situación geopolítica de España en los años que vivió Lorca. Dos análisis muy recomendados por toda la información adicional que nos ofrece a quienes nos interesamos por la memoria cultural de creadores LGTB.

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Fuera del catálogo de las bibliotecas podéis encontrar Querido Salvador, Querido Lorquito, otro compendio epistolar con el que saciar vuestras ansias de cotilleo cooltureta.

A medio caballo -azul de nuestra locura- del siguiente punto que queremos tratar, el documental Bones of contention recientemente ubicado en el circuito fílmico, relata en figuras como la de Lorca la represión de homosexuales en España durante la Guerra Civil.

Lorca, de cuerpo ausente

Otra de las preocupaciones del estudioso Ian Gibson ha sido encontrar el cadáver de Federico García Lorca en alguna de las fosas localizadas tras los fusilamientos ocurridos en la dictadura franquista. El tema sigue coleando y todavía no se han hallado los restos del poeta, una batalla por la que se lleva años reclamando al Estado que actúe en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica. Precisamente, Ian Gibson publicó dos títulos con los que contamos en el catálogo de las bibliotecas: La fosa de Lorca: crónica de un despropósito en 2010 y en 2007 El hombre que detuvo a García Lorca.

Por último, nos gustaría destacar que en el pasado 2016 se cumplieron 80 años de su fallecimiento, con la pervivencia y mantenimiento de su legado sobre la mesa, ya que los derechos de propiedad intelectual pasaron a ser libres.

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Esto es todo por hoy, esperamos que sea de vuestro agrado esta lectura que comentaremos el miércoles 22 de marzo a las 19h en la biblioteca del Ágora. La próxima semana publicaremos un post sobre el contexto de Poeta en Nueva York y algunas curiosidades más.

Actividades paralelas – libros, cine e museos

Boas, queeruñxs! Xa estamos lendo o prólogo (bendita editorial Cátedra) ou directamente os poemas de Poeta en Nueva York, e tamén sabedes que sempre temos a mirada posta nas cuestións relacionadas coa cultura LGTB. Queremos falarvos neste post de tres eventos que están a acontecer nestas datas:

  1. A coordinadora do club de lectura Queeruña, Bárbara G. Vilariño, acompañará a June Fernández, directora do medio feminista Pikara Magazine, na presentación do seu primeiro libro, 10 ingobernables. Será este sábado 25 ás 12:30h na libraría Berbiriana. Tamén estarán o venres ás 20h na libraría Lila de Lilith en Santiago de Compostela, por se queredes facer doblete. Recomendamos esta obra que narra dez historias de persoas LGTB que rompen as normas de xénero.10-ingobernables-june-fernandez
  2. No museo MARCO de Vigo tedes, ata o 11 de xuño, a exposición Alén dos xéneros, prácticas artísticas feministas en Galicia. Unha curiosa ollada ó activismo e ás manifestacións culturais desenvolvidas na nosa comunidade nos últimos anos.alen-dos-xeneros
  3. IV Congreso de Xéneros, Museos, Arte e Educación. Máis cuestións artísticas. A Rede Museística de Lugo organiza cada ano este congreso do que se tiran cuestións moi interesantes sobre estes catro eixos. Tedes o programa neste enlace, e a partir do 22 de febreiro podedes inscribirvos na web da Rede. Celébrase os días 10, 11 e 31 de marzo e o 1 de abril.2836_iv-congreso-xenerosrmp-1

Vémonos nalgunha destas actividades?

A Queeruña le gustaron Virginia y Vita

Este miércoles lxs queeruñxs concluimos que nos gustó A Virginia le gustaba Vita, de Pilar Bellver. Tanto, que hasta nos trajimos al encuentro algunas de las obras a las que hace referencia la autora en la sección de bibliografía y en las numerosas y nutritivas notas al pie. Entre ellas: Retrato de un matrimonio, escrito por el hijo de Vita; la biografía sobre Virginia Woolf elaborada por Quentin Bell y este cómic que tiene como protagonista a la misma autora.

Como veis, los enlaces van a la web de nuestra querida Red Municipal de Bibliotecas, donde los tenéis disponibles. Así da gusto, ¿eh? Como bonus track añadimos la comentadísima película Las horas, por la que Nicole Kidman ganó un Oscar.

Venga, ya sí, al lío: al debate de nuestra cita mensual con los libros.

A Virginia le gustaba Vita
Lxs queeruñxs vivimos las lecturas en espiral 😀

Comenzamos el encuentro un poco tibixs porque, si bien esas notas al pie de las que os hablamos nos dieron una extensísima información y deleite en friqueos de la Historia, también es cierto que nos cortaban el ritmo. Sobre todo por el contraste entre la narrativa victoriana y barroca de las cartas y el tono más formal de las indicaciones de Pilar Bellver. Para gustos, anotaciones. Eso sí, nos encantaron esas llamadas a disfrutar con todos los sentidos de la lectura, indicándonos cuadros que se mencionan en las cartas e incluso piezas musicales que se recrean en el relato.

La obra se divide en dos partes: las cartas ficticias -maravillosamente recreadas- entre Virginia Woolf y Vita Sackville-West y la documentación presentada como un diálogo entre la autora y su sobrina. Nos llegamos a plantear qué historia nos despertó mayor interés, y, desde luego, nos quedamos con ganas de saber el desenlace del romance que le presenta la adolescente a su tía… Sí, somos un poco marujxs. Sobre las cartas, diremos que nos quedamos con ganas de más. Una segunda parte, un comienzo más detallado de su proceso de enamoramiento, un seguimiento de la evolución de la relación hasta una complaciente amistad…

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Nos hicimos una pequeña edición limitada de marcapáginas con las citas del libro que compartimos en Twitter 

Ya que mencionamos estas citas, lo que más hemos destacado en ellas es el sentimiento romántico. Lo analizamos como una atracción entre lo intelectual y lo vital, si bien había una clara y potente atracción sexual descrita, por supuesto, con todo el barroquismo y adorno de la época.

Más allá de la visión y descubrimiento para muchxs de la Virginia Woolf lesbiana sobre la feminista, defendimos la imagen de dos mujeres que ante todo, fueron todo lo libres que pudieron. Lo fueron, además, en una época en la que los únicos referentes venían de épocas muy anteriores, remontándonos a los poemas de Safo (ojito, siglo VI a.C.). Y es que Orlando, una de las primeras novelas lésbicas de la literatura contemporánea, se publicó poco antes que El pozo de la soledad, en 1928.

Tras comentar estas cartas noveladas, cambiamos de género literario para adentrarnos en la poesía de mano de Lorca y su obra póstuma Poeta en Nueva York. Como en cada ocasión, publicaremos un post sobre el autor, otro sobre la obra y su contexto y, por último, la propuesta de ejes de debate. ¡Nos leemos por aquí, en el Twitter @clubqueerunha y nos vemos el miércoles 22 de marzo a las 19h en la biblioteca del Ágora!

Propuesta de debate para “A Virginia le gustaba Vita”

Cuenta atrás para nuestro próximo encuentro la semana que viene, 15 de febrero -recuerda: 19h, biblioteca del Ágora- para desmenuzar A Virginia le gustaba Vita. En estas últimas publicaciones hemos compartido una entrevista con la autora, Pilar Bellver, y otra conversación con los promotores de la editorial Dos Bigotes, especializada en literatura LGTB.

Vaya, será por material para darle una buena leída a esta curiosa novela que mezcla cartas reales con una extensa documentación de la biografía de la escritora Virginia Woolf y su amante la también escritora Vita Sackville-West… Vamos a proponeros las cinco cuestiones que más nos han inquietado durante la lectura, para ponerlas en común en el encuentro:

Club de lectura LGTB Queeruña
Así es como nos gusta comenzar las lecturas a lxs queeruñxs
  1. Orlando y los códigos (binarios). No podemos dejar sin mención los códigos que están presentes en toda la novela. Las apariencias del matrimonio, el buen vestir para aparentar una determinada clase social… ¿Cuáles os han llamado la atención? Destacamos un código que pervive, y es que Orlando fue el nombre de uno de los primeros canales digitales en España para conocer lesbianas.
  2. ¿Qué prefieres: ser homosexual en la época victoriana o en la Transición española? Y es que no sabemos si es cosa nuestra o vivimos más angustia en el relato de El amor del revés, ambientado en una época más actual, que en este retrato de la Inglaterra de principios del siglo XX. ¿Qué diferencias notáis?
  3. Mariconeos estrafalarios: ¿se ofrecen más representaciones de la homosexualidad que las relacionadas con farándula y ambientes libertarios? ¿Influye la clase social, cultural y económica en que las protagonistas pudiesen vivir su amor con cierta libertad?
  4. Enfermedad mental: tema delicado pero que vemos interesante tratar. Hay una larga sucesión literaria de escritores y personajes LGTB ligados a las enfermedades mentales. Por ejemplo, desde la neurosis de Luisgé Martín hasta los estados depresivos de Virginia Woolf. ¿A qué pensáis que se debe esta predominancia en una buena muestra de la literatura LGTB?
  5. El amor romántico: ¿hay una relación tóxica entre Virginia y Vita? ¿Qué peso tienen los celos y una idea platónica del amor?

Bonus track: nuestras citas favoritas, en Twitter

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Mientras os dejamos estas propuestas para darle a la cabeza, compartimos estas citas que iremos colgando durante esta última semana en el Twitter con nuestros fragmentos favoritos de la obra. ¡Envíanos las tuyos por mail a clubdelecturaqueerunhaARROBAgmailPUNTOcom o a través de nuestro perfil en la red social!

Bonus track II: nuestro hermanamiento con el club de lectura de novela negra La Torre del crimen

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Este lunes visitamos la maravillosa librería Berbiriana para presentarnos oficialmente y hermanarnos con el club de lectura de novela negra La Torre del crimen, que comenzó a andar al mismo tiempo que nuestro Queeruña. La ocasión lo merecía, pues nos llamaron a hacer nuestra lectura LGTB de la obra que comentaban, el Premio Planeta Todo esto te daré. Sin ánimo de hacer spoiler, criticamos los tópicos que hilan el libro sobre la homosexualidad -dos de sus protagonistas que se nos presentan al comienzo son gays- y, como siempre, vimos enriquecida la lectura compartiendo impresiones de todo tipo, aunque coincidimos en la escasa calidad literaria del galardón.

Estuvimos tan a gusto que puede que nos animemos a tratar el siguiente caso que proponen para resolver: El asesinato de Roger Ackroyd, de la maestra de novela negra Agatha Christie. El encuentro para comentarlo será el 6 de marzo a las 19:45h en la librería Berbiriana.

Recordad que nosotr@s, queeruñ@s, nos veremos el miércoles que viene, día 15, a las 19h en la biblioteca del Ágora.

Entrevista a Pilar Bellver, autora de “A Virginia le gustaba Vita”

Seguimos contando con la suerte de ofrecer en este blog la propia voz de las personas implicadas en que tengamos entre las manos A Virginia le gustaba Vita. Si la semana pasada publicábamos la conversación que mantuvimos con la editorial Dos Bigotes, esta os traemos una entrevista con la autora de la obra, Pilar Bellver. Una autora que dispone su obra con derechos caducados para su libre disposición en formato digital a través de su página web.

Primeramente, se agradece lo explícito del título del libro, que no da lugar a equívocos, pues a veces suelen ser mucho más evocadores. ¿Cómo fue el proceso de creación de un título tan rotundo como A Virginia le gustaba Vita?

Así lo habéis dicho: se agradece lo explícito del título. ¿Por qué? Porque necesitamos todavía una visibilidad que no deje lugar a dudas. Yo me he pasado media vida militando en favor de esa visibilidad. Desde mi primera novela, Veinticuatro veces, hasta ésta que es la última, no ha habido ninguna en la que no haya quedado claro que soy lesbiana y feminista.

Ese título en realidad es una paráfrasis de la frase “A Cloe le gustaba Olivia” que aparece en Una habitación propia de Virginia Woolf. Nada más abrir la novela, junto al título en la primera página, hay una nota al pie donde explico cómo y por qué se me ocurrió ese título tan… sencillo.

¿Cómo has pasado de ser creadora del primo de Zumosol a uno de los referentes de la literatura lésbica española?

Yo estudié Periodismo en la Complutense, de Madrid, no Publicidad, que era otra rama de la carrera de Ciencias de la Información, pero acabé trabajando de creativa en una agencia. Solicité los trabajos más estrambóticos. Me importaba un bledo cuál fuera mi trabajo porque yo sólo quería ganar lo suficiente para vivir haciendo un trabajo lo bastante estúpido como para que no me gustara y no me distrajera de mi verdadera vocación que era y fue siempre escribir, y no artículos de periódico, sino novelas.

Permanecí diez años en el mismo sitio porque resultó que mi trabajo, el que me tocó en suerte (podía haber sido otro) era de los mejor pagados por entonces. Tardé mucho en dejarlo por eso, porque es muy difícil dejar un sueldazo de directora creativa para dedicarte a escribir algo que sabes que no te dará ni para comer. Finalmente lo dejé, sí.

El cómo y el porqué de fondo de esa decisión de poner punto final al tipo de vida que llevaba y que no me permitía escribir en serio está contado en mi segunda novela La vendedora de tornillos. La novela trata de explicar eso que nadie entendería, y cuenta la corrupción que se vive dentro de las empresas privadas y denuncia nuestra falta de exigencia ética sobre lo que hacemos o dejamos de hacer amparadas en la socorrida la licencia poética que reza “para ganarnos la vida”.

Pilar Bellver en Santiago de Compostela

¿Qué te ha reportado hasta la fecha la publicación de A Virginia le gustaba Vita?

Es la primera vez que publico en una editorial específicamente LGTB, y me está dando muchas alegrías. Es una ventaja poder llegar de forma clara a la gente que te puede leer y “entender” mejor que nadie. No me refiero a las ventas, me refiero a satisfacciones personales que tienen más que ver con la militancia (ahora le llamáis activismo) y la satisfacción que produce saber que somos muchas y que aquel movimiento que empezamos unas pocas en los años ochenta y noventa está más vivo y más lúcido que nunca.

Somos muy fans de Dos Bigotes. ¿Cómo llegaste a ellos?

No llegué. No los conocía de nada. Me llevaron. Me llamaron ellos. Fue a ellos a los que se les ocurrió la idea en que se basó la antología Ábreme con cuidado. Hicieron dos listas: una con las escritoras muertas más significativas para las lesbianas y otra con las escritoras lesbianas vivas que tal vez podrían escribir un relato inspirado en alguna de ellas.

Con el tiempo he sabido que mi nombre lo propuso Gloria Fortún, a la que yo tampoco conocía, pero ella sí que había leído algo mío y defendió mi nombre me imagino que movida por su generosidad como feminista, es decir, movida por la exigencia ética de esa “sororidad” de la que ella nos habla y de la que doy fe que es practicante. Si la novela os gusta, vais a tener que darle las gracias por ella a varias buenas personas antes que a mí.

¿Era premeditado el relato previo de Ábreme con cuidado para después crear la novela?

En absoluto. Yo sólo acepté escribir un relato. Y sólo porque me lo propusieron. Lo que pasó fue que, para poder hacerlo con cierta seriedad, para poder cocinarlo con la solvencia que exigía un personaje de la talla de Virginia Woolf (una de mis diosas, y no sólo literaria), tuve que volver a leer un montón de libros que tenía en mi biblioteca,  y alguno nuevo; o sea, antes de  saltar al aceite hirviendo que es el acto de escribir, tuve primero que rebozarme como una pescadilla en las harinas de esos libros (qué cursilada acabo de escribir, madre mía…) y tanto trabajé, tantos párrafos de Virginia y tantos trozos de la biografía amorosa de Vita me volvieron a la memoria, tanto disfruté… que, una vez terminado el relato, me quedaron ganas de seguir escribiendo sobre ellas dos. Y lo hice. Seguí escribiendo la historia de la manera más natural. Se lo dije a los editores y ellos se entusiasmaron enseguida con la idea de poder leer una posible continuación.

¿Ha sido fácil tirar del hilo que une a las protagonistas con España?

No, porque yo conocía previamente la relación de las dos con España. Sabía que Vita era nieta de Pepita Durán, una bailaora gitana malagueña, muy humilde, muy pobre, pero que llegó a hacerse muy famosa en toda Europa. La historia de amor del Lord de relumbrón y la humilde gitana la conocía. A mí me encanta el flamenco, además, el jondo. Y sabía también, desde que leí la biografía de Virginia cuando yo era muy joven (porque me llamó la atención como andaluza que soy)  que ella había elegido, para hacer el primer viaje largo de su vida, España y concretamente Andalucía.

Virginia tenía 23 años cuando visitó Granada, la ciudad en la que vivo yo cuando no estoy en la sierra de Cazorla. Sabía que después elegió de nuevo España para su viaje de novios y que

Leonard y ella volvieron a pasar, años después, una temporada en las Alpujarras en casa de Gerard Brenan. La relación de las dos con España la conocía desde hacía años. Nada más plantearme el relato, se me apareció la idea de que Granada tenía que ser uno de sus escenarios. Y el otro, inevitablemente, Knole, la casa de Vita, de los Sackville-West, donde Virginia estuvo muchas veces y que ella llegó a convertir, como tal casa, en uno más de los personajes protagonistas de Orlando.

Luego, por casualidad, buscando información sobre mi también adorado Tolstoi, me topé con que en la primavera de 1905, justo durante la estancia de Virginia en la ciudad, se estaba representando en Granada una adaptación al teatro de Resurrección, su última novela. Si a eso le unes que después, releyendo libros para documentar el relato, me encuentro con que Leonard Woolf y Virginia, en su editorial, la Hogart Prees, fueron los primeros en traducir al inglés a Tolstoi, pero que eso se hizo en Inglaterra entradas ya en los años veinte, o sea, mucho más tarde que en España… pues comprenderás que el cruce de datos se me hizo muy apetecible.

Nuestros ejemplares de A Virginia le gustaba Vita

Nos encontraremos la historia de Virginia y Vita pero también la de una España que era avanzada a su tiempo. ¿Siempre hemos valorado más los referentes de fuera que los patrios?

Efectivamente; como os conaba, mientras en Granada se representaba nada menos que una adaptación al teatro de la última novela que escribió Tolstoi, y sólo seis años después de que se publicara en ruso como tal novela, en Inglaterra tuvieron que esperar todavía más de quince años simplemente para poder leer algo del mejor novelista de su época (y de varias épocas más, por cierto). No importa dónde encontremos los referentes, si dentro o fuera, importa que pongamos en marcha un espíritu crítico que nos permita encontrarlos donde quiera que estén; los grupos dominantes se empeñan en desvalorarlos. Si esos grupos dominantes consiguen convencernos de que España es y ha sido siempre un país intelectualmente atrasado, habrán obtenido una gran victoria… Se empeñan en destruir nuestros referentes porque tenerlos nos da seguridad.

Es lo mismo que ha ocurrido siempre con las mujeres. La mejor victoria del patriarcado es convencernos de nunca hemos sido nadie en casi ningún terreno. Mis reivindicaciones no van por el lado de sacar pecho como país, sino por este otro lado de enfrentar una memoria histórica, la de la gente luchadora y vanguardista, con la otra memoria histórica, de la quienes obtienen un beneficio objetivo en la tarea de acomplejarnos y degradarnos continuamente.

¿Hasta qué punto la ficción que has recreado no es más realidad que la propia documentación histórica en la que te has basado?

Habitualmente, en nuestra vida cotidiana, sabemos que conocemos a una persona no porque seamos capaces de recitar los hechos cronológicos más importantes de su vida, sino porque tenemos una percepción de conjunto sobre ella que se basa en un montón de observaciones propias, nuestras, sobre cómo habla, sobre lo que siente, lo que piensa, cómo se comporta en algunas situaciones, cómo reacciona frente a otras…

Elaboramos elementos de juicio “propio” sobre ella, y digo elementos de juicio “propio”, no porque nos sepamos su currículum. Las escritoras, si son escritoras de verdad importantes para nosotras, por la propia naturaleza de su trabajo literario, nos permiten, a través de su obra, comprender bastante bien su modo de ser y entenderlas. Algunas, además, como Virginia, han escrito diarios, lo que nos acerca a ellas mucho más.

Yo tengo la sensación de conocer mejor (en el sentido de más profundamente) a Virginia Woolf que a algún hermano mío, contemporáneo y de mi propia familia. Si me inventara una carta escrita por ella, sería una carta mucho más veraz y susceptible de haber sido real, que si inventara una carta escrita por alguno de mis hermanos, por ejemplo.

 

¿Nos vemos el miércoles 15 de febrero a las 19h para comentar A Virginia le gustaba Vita? La semana que viene publicaremos la propuesta de ejes de debate, para que disfrutes más la lectura y pongamos en común puntos de análisis y percepciones.

Entrevista con la editorial Dos Bigotes

Mientras leemos A Virginia le gustaba Vita, queremos traeros a las personas que posibilitaron la publicación de este libro: Alberto y Gonzalo, dos periodistas que dejaron los medios de comunicación para hacerse creadores de la editorial Dos Bigotes. Los entrevistamos porque su línea de acción tiene una apuesta firme por la calidad literaria y la cultura LGTB.

Ahora que Dos Bigotes ya lleva dos añitos y poco de exitencia, ¿qué balance hacéis?

Estamos inmensamente felices por hacer algo que nos apasiona y embarcarnos en esta aventura. Más allá de cuestiones económicas y de vender más o menos libros (a nadie se nos escapan las enormes dificultades por las que atraviesa el sector), estamos muy contentos (y agradecidos) por la respuesta de las lectoras y los lectores, por la visibilidad que estamos teniendo y por el apoyo que nos han brindado multitud de personas: otras editoriales, periodistas, librerías… Ojalá podamos seguir creciendo y continuar publicando durante muchos años más.

¿Podéis adelantarnos vuestra línea editorial en este año y venideros? ¿Tendremos más novela, os atreveréis con ensayo o poesía?

Este año lo hemos comenzado con teatro, que es algo que nos apetecía mucho y que nos hace especial ilusión. El libro en cuestión es Tan solo el fin del mundo de Jean-Luc Lagarce, la obra en la que está basada la última película de Xavier Dolan (Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes). Además, Lagarce, que falleció en 1995 con solo 38 años, es el autor contemporáneo más representado en Francia y uno de los nombres fundamentales de la literatura francesa del siglo XX.

Los otros títulos que tenemos cerrados para este 2017 son muy diversos, aunque predominará la narrativa. Os podemos adelantar que publicaremos tres novelas (de los autores Ariel Kenig, Julián Martínez Gómez e Isabel González) y también estamos trabajando en una antología de escritoras junto a Gloria Fortún y en un proyecto que combinará narrativa e ilustración con Fernando J López y Rubén Chumillas.

De momento no hemos dado el salto al ensayo o la poesía, más allá de algunos textos incluidos en distintas antologías, pero es algo que tenemos en mente y seguro que lo hacemos en los próximos años.

En varias entrevistas, y por vuestro trabajo en redes sociales, constatamos que queréis establecer una relación directa e íntima con las personas que leen vuestros libros. ¿Qué feedback recibís de este club de bigotudos?

Nos esforzamos todo lo que podemos para conseguir ese vínculo, y las redes sociales nos dan la oportunidad de interactuar de una forma más inmediata. Nuestra meta es que confíen en nosotros y que de algún modo Dos Bigotes sea «garantía» de calidad. Hasta ahora el feedback es muy positivo, y es un lujo que nos escriban para contarnos qué sensaciones les han provocado los libros que publicamos. Pero no solo a nosotros, nos consta que muchos autoras y autores bigotudos también reciben mensajes gratificantes. Y eso es algo que nos da ánimo para seguir adelante.

Publicasteis la primera novela gay inglesa con final feliz. ¿Pensáis que nos hacen falta más finales felices en la literatura LGTB?

En el caso de esta novela, Imre: una memoria íntima, del autor estadounidense Edward Prime-Stevenson, lo importante es el contexto en el que fue escrita. En 1906 no existían historias que dieran una visión positiva de la homosexualidad, y lo que hace Imre es, como explica Alberto Mira en el prólogo de la obra, reivindicar una identidad gay en primera persona. Ya no son personajes maltratados ni enfermos, sino que se les da la oportunidad de vivir su sexualidad y de expresar sus sentimientos sin sentir culpa por ello. En ese momento, lo revolucionario era que un personaje homosexual pudiera escapar de un destino trágico. En ese sentido, sí que creemos que en la historia de la literatura LGTB hubiesen sido necesarios más finales felices.

Editorial Dos Bigotes
Alberto y Gonzalo, editores de Dos Bigotes. Fotografía de Paul Rodríguez

¿En qué estado se encuentra ahora mismo la cultura LGTB? En una entrevista en chueca.com criticabais la alergia a ciertos lugares comunes de la literatura gay… ¿Es que nos faltan distintas propuestas de libros, películas, obras de teatro, representación en museos…?

La lucha por visibilizar la diversidad en todas sus facetas (sexual, afectiva, racial, ideológica.…) es una lucha que no se debe dejar de lado. Debemos tratar de que haya una mayor representación del colectivo LGTB en todos los ámbitos de la cultura, ya que nunca serán suficientes. Y nosotros intentamos reflejar esta diversidad a través de la literatura. Nuestra reticencia a esos lugares comunes de los que hemos hablado en alguna ocasión tiene que ver con el convencimiento de que las propuestas artísticas que aborden la realidad de gais, lesbianas, bisexuales y transexuales deben ser cada vez más plurales para así dar cabida a las multitudes de voces y experiencias que conforman el colectivo.

¿Rescataréis autores que representen lo diverso del colectivo LGTB? En El Asombrario, comentabais que casi no existe literatura trans que salga del género ensayístico.

Uno de los empeños de la editorial es precisamente mostrar esa diversidad a través de la ficción. En este sentido, y respecto a reflejar la realidad de colectivos como el transexual, estamos especialmente orgullosos de haber publicado una novela tan especial como El sonido de los cuerpos de Fernando J López, en la que el autor trata con profundidad y conocimiento de causa un tema tan poco abordado en nuestra literatura como es el de los adolescentes trans.

¿Qué impacto tiene la feria del libro LGTBQ de Madrid en la que siempre participáis?

La Feria del Libro LGTBQ se lleva realizando desde 2014 en la parte peatonal de la calle Augusto Figueroa, en el barrio de Chueca, durante la semana del Orgullo LGTBQ de Madrid. Surgió como una iniciativa de Mili Hernández, dueña de la librería Berkana y editora de Egales, para apoyar y potenciar la oferta cultural en estas fechas. Hemos participado, junto a Mili y otras editoriales especializadas, en las tres ediciones y la idea es que tenga continuidad en el futuro.

Es cierto que de momento la repercusión podría haber sido mayor, pero la intención es lograr la implicación del Ayuntamiento y conseguir un mayor respaldo por parte de las instituciones. En este caso, lo importante es hacernos visibles, aportar nuestro granito de arena en el fomento de la lectura y que toda la gente que se reúne en Chueca sepa que, junto a la fiesta y las ganas de pasarlo bien, la literatura (y la cultura en general) es una herramienta muy útil para visibilizar la diversidad.

¿Qué recomendaciones nos hacéis de cultura LGTB? Desde libros (alguno antes de que Dos Bigotes llegase a nuestras vidas), películas, teatro…

Hay tanto (y tan bueno) que siempre resulta difícil hacer una lista de recomendaciones, pero podríamos empezar por dos películas: El celuloide oculto de Rob Epstein y Jeffrey Friedman y Der Kreis (El Círculo), un film que nos cuenta, a través de la mezcla de imágenes ficticias y documentales, los inicios del movimiento por la lucha de los derechos de los homosexuales en la Suiza previa a la Segunda Guerra Mundial.

Respecto a libros, dos clásicos que nunca fallan: El beso de la mujer araña de Manuel Puig y Orlando de Virginia Woolf (autora a la que hemos cogido mucho cariño después de publicar A Virginia le gustaba Vita de Pilar Bellver).

¿Y teatro? Tenemos puestas unas velas para que vuelvan a representar en España Angels in America de Tony Kushner…

 

Recordad que comentaremos A Virginia le gustaba Vita el miércoles 15 de febrero a las 19 horas en rincón de los clubs de lectura del Ágora.

La próxima semana publicaremos una entrevista con la autora, y, la semana previa, la propuesta de ejes de debate.

Reviviendo a Eddy Bellegueule

Nunca una obra tan breve nos ofreció tanto que comentar… Ahí-ahí estuvo con A Esmorga la charla que dio de si la lectura de Para acabar con Eddy Bellegueule (recuerda que siempre procuramos elaborar una ficha del autor y unas propuestas de debate). Lo cierto es que ya llevamos dos sesiones en las que la narración recoge el descubrimiento de la sexualidad en la adolescencia, como en el caso de El amor del revés. Llegamos a la conclusión de que era un tema ciertamente recurrente en la literatura con trama LGTBQ.

Casi todas las personas presentes coincidimos en destacar que la narración pasa de ser totalmente aséptica en la primera parte de la obra a enganchar a partir de la segunda mitad. Eso sí, siempre con el corazón encogido ante la dureza del relato de vida de Eddy, una dureza más sórdida y cruel que la que leímos en El amor del revés. Hay ciertas diferencias, claro: vida marcada por un pueblo en el que los destinos están diseñados desde el nacimiento y en función del género.

Nos parecía que el relato procedía de una época anterior, como unos cuarenta años atrás, pero no, estábamos ante la Francia actual y una idea muy desmitificada de la Europa de las libertades. Estableciendo un paralelismo con Galicia, sopesamos que aquí habría muchos pueblos más acogedores ante la idea de diversidad…

Para acabar con Eddy Bellegueule

Otro aspecto que nos suscitó nuestras dudas fue la cuestión de cómo tomaría su familia verse reflejada a través de su literatura. Pensamos, por una parte, que escribir este libro pudo ser un acto de redención, sobre todo tras leer en varias entrevistas con el autor que él entendía que la manera de comportarse despreciándolo se debía a lo inoculado por la sociedad. En este sentido, sobre la relación familiar, nos encantó cómo describió su entrada al Liceo con su flamante chándal nuevo, y cómo descubrió que este código no pertenecía al nuevo lugar donde él quería encajar.

A propósito de los códigos, notamos que efectivamente Eddy, convertido en Édouard, manifestaba el mismo clasismo que criticaba a sus orígenes, si bien llegábamos a comprenderlo desde el desdén a quien no supo apreciarlo por su pluma. Una pluma que, concluimos, fue el principal motivo de discriminación, ya que el personaje no desvela su condición sexual a nadie en ningún momento.

Club de lectura LGTB Queeruña

Acabamos la sesión con el intercambio de libros para degustar A Virginia le gustaba Vita y con una bella costumbre: ponerle punto y final al encuentro con unas cañas en un bar próximo al Ágora. Nos emplazamos para comentarlo el miércoles 15 de febrero a las 19 horas y, a quienes queramos, vernos un pelín antes en el encuentro del club de lectura de novela negra el 6 de febrero a las 20h en Berbiriana, quienes nos han propuesto el premio Planeta Todo esto te daré.

Ejes de debate: “Para acabar con Eddy Bellegueule”

En una semana tendremos nuestro primer encuentro del año del club de lectura LGTB Queeruña para comentar nuestros pareceres de la obra de Édouard Louis Para acabar con Eddy Bellegueule. Primeramente os dejamos, a modo de aperitivo, el vídeo que Ediciones Salamandra comparte en su canal de YouTube como presentación de la obra:

Como hacemos con cada lectura, os proponemos nuestros ejes de debate para el encuentro próximo miércoles 18 de enero a las 19h en la biblioteca del Ágora. Además de, por supuesto, la perspectiva LGTB, consideramos que hay otros temas sociales que se tratan en el libro y que de distintas maneras marcan el devenir del personaje de Eddy en Édouard:

  • El peso de la clase socioeconómica. Desde las primeras páginas hasta las últimas podemos identificar claramente el contexto empobrecido de la región francesa en la que viven Eddy y su familia, y el peso que tiene enfrentarse a la necesidad de aparentar una mejor condición en un pueblo en el que la única salida laboral es deslomarse en la fábrica.
  • La violencia como herramienta de comunicación. La idea del “tío duro” es un concepto que se maneja en toda la obra y que hace referencia a la exaltación de la fuerza sobre otros valores. No se trata solo de esa fuerza empleada en forma de bullying contra Eddy, sino también de la única herramienta con la que el personaje puede comunicarse con sus compañeros y con su familia.
  • La educación y la cultura como vía de escape. La obra acaba con la huida anunciada de Eddy a la universidad, donde puede acceder a la lectura que le abre puertas a otras personas y realidades. “A uno no se le ocurre huir porque no sabe que existen otros sitios. No sabe que la huida es una posibilidad. Al principio intenta ser como los demás, y yo intenté ser como todo el mundo“.

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Si entramos en materia LGTB se nos ocurren unas cuantas preguntas que nos surgieron tras leer la autobiografía, y sobre las que nos gustaría saber vuestra opinión el próximo 18 de enero:

  • ¿Por qué era más castigado Eddy, por cuestión de género -por su afeminamiento, sus gustos “poco varoniles”…- o por su orientación sexual? Destacamos una cita: “Lo lógico habría sido que también lo llamasen marica a él. El crimen no es hacerlo, sino serlo. Y sobre todo que se note”.
  • ¿Qué idea se transmite de la masculinidad? “Mi padre iba a hacer de mí un tío duro, estaba en juego su orgullo masculino”. Observamos cómo el machismo está presente en la obra en detalles como que el padre de Eddy obligase a la madre a dejar de trabajar cuando ella ganaba más dinero que él.
  • ¿Cómo vive Eddy su sexualidad? La obra se centra su infancia, marcada por la negación de sus deseos. “Usaba las palabras marica, loca y sarasa para alejarlas de mí. Decírselas a los demás para que dejasen de invadir mi espacio”.
  • ¿De qué manera se muestran los primeros encuentros sexuales en la adolescencia? Para evitar hacer spoiler si aún no habéis llegado a esta parte, solo mostraremos esta cita: “Jugar a ser homosexuales era una forma de mostrar que no lo eran”.

O paso de Eddy a Édouard

Comezamos ano coa primeira lectura de 2017: Para acabar con Eddy Belleguele, do novísimo escritor revelación Édouard Louis (nado no 1992). Hoxe queremos achegarvos á súa figura antes de compartir a proposta de eixos de debate que teremos o 18 de xaneiro ás 19h na biblioteca do Ágora.

Sempre resulta relevante falar de quen escribe os libros que analizamos no club de lectura LGTB Queeruña, máis se cabe no caso desta autobiografía. Se xa comezáchedes a ler a obra, saberedes que Édouard Louis naceu en Picardía, unha rexión industrial do norte de Francia, na que a poboación semella predestinada desde o seu nacemento a seguir un estilo de vida que xira en torno ós ríxidos estándares de clases e ó duro traballo fabril. Todo fiado pola violencia, principalmente a da pobreza e a das atribucións de comportamento determinados polo xénero. Édouard fala de como a literatura lle serviu como ferramenta para falar das cousas que a sociedade relegou ó silencio e á privacidade. O certo é que este bote salvavidas chegou tarde: ós 18 anos -“ler era un signo de feminidade“.

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Ós 16 anos mudou o seu nome e a súa vida escapando da que fora a súa casa para poder vivir o seu renacer nun entorno menos hostil. Tras ser rexeitado por varias editoriais -“esa realidade non existe en Francia” refutáranlle- finalmente publicou Para acabar con Eddy Bellegueule en 2014, e xa vendeu máis de 250.000 exemplares, traduciuse a máis dunha decena de idiomas e, confesa o autor, desembocou en case 3.000 cartas de lectores contándome a situación de sufrimento que eles tamén viviran. Un sufrimento que, aínda estando asentado no proceso evolutivo da vida universitaria, deixa sedimento nas súas relacións familiares: “son o único que estudou, bótanme en cara como visto e como falo, coma se todo fora un ataque”. Nesta mesma entrevista de El País, admite, “non creo que meu pai sexa culpable de chamarme marica cando era rapaz. É o sistema quen o produciu”.

Édouard Louis rematou a súa formación en Historia e Socioloxía mentres publicou o seu segundo libro: Pierre Bourdieu. A insubmisión como herdanza. Actualmente atópase finiquitando a súa terceira obra, Historia da violencia, na que novamente falará de desigualdades na sociedade francesa, neste caso, cos inmigrantes arxelinos. Semella incrible que a literatura política siga desvelando casos tan desgarradores, e, ó tempo, resulta sanador que existan autores coma el para achegarnos unha realidade que de non ser pola literatura quedaría silenciada.

Bonus track:

-O libro gañou o Premio Pierre Guénin contra a Homofobia.

-Neste ano teremos adaptación cinematográfica.

Twitter e páxina web de Édouard Louis.

-Entrevista ó autor na revista cultural Arcadia:

Un debate que nos dejó la cabeza del revés

Esta semana tuvimos nuestro último encuentro del año para comentar El amor del revés, de Luisgé Martín. Desde luego, llevamos un par de sesiones en las que los pareceres fueron muy contrapuestos, algo que hizo los debates muy interesantes.

Entre quienes adoraron este relato autobiográfico y quienes lo detestaron por exceso de florituras literarias, convenimos que la obra da para tratar muchos aspectos que, aunque el autor explicase en múltiples ocasiones que son universales, es el colectivo homosexual el que mejor se puede sentir identificado: cómo resolver la asunción de la propia sexualidad, la homofobia interiorizada y cómo vivir con ello en un entorno hostil.

Nos gustó especialmente la descripción de una España que comenzaba los primeros años de la democracia, de las primeras revistas eróticas, de cómo se lograba conocer a otras personas por medios de las páginas de contacto, ahora reconvertidas en apps para teléfonos inteligentes.

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Hubo discrepancias en la manera de empatizar con la historia personal de Luisgé: ópticas en las que se apreciaba la ternura e incluso la comicidad de la descripción pormenorizada de sus neurosis, aunque también rechazo del personaje por no haber sido líder de los cambios sociales, incluso ante sus manifestaciones del peso de los valores culturales cristianos. Entre todos vimos un relato en el que se entremezclaba un cóctel de amor, sexo y autoafirmación de la identidad.

En su conjunto, comprendimos que, aunque la historia contada por Luisgé es dura y demuestra una salida del armario muy compleja, el personaje partía de un contexto mucho más favorable que el que podría tener una persona que viviese en un pueblo o que no pudiese acceder a la educación universitaria. Destacamos la propia clase social a la que pertenecía, ya que se podía permitir salir de noche casi todos los días de la semana.

Esta tercera sesión del club estuvo llena de matices y casi nos hizo encontrarnos no con uno, sino con dos o tres libros diferentes según la perspectiva de cada persona. Tanto si nos había gustado como si no, el debate nos animó a darle otra lectura a la obra. Ya con Para acabar con Hedí Bellegueule en la mano, nos despedimos hasta 2017, cuando publicaremos una ficha del autor y propuestas para el debate de nuestra próxima lectura. Recuerda, nos vemos el 18 de enero (penúltimo miércoles del mes) a las 19h en la biblioteca del Ágora.

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Curiosidades sueltas de este tercer encuentro:

El País Semanal la recoge en sus recomendaciones de libros publicados en 2016.

-La obra nos recordó a las memorias de Terenci Moix.

-Hablando sobre la terapia conductista que siguió el personaje y su mejor amigo, recordamos la cuenta de instagram lgtb_history en la que compartieron el caso del primer homosexual que siguió esta dudosa terapia.

-El 6 de febrero a las 20h en la librería Berbiriana el club de lectura de novela negra La Torre del Crimen nos ha invitado a comentar el premio Planeta Todo esto te daré, en la que hay una trama homosexual. ¿Os animáis?